Mientras más páginas y argumentos encontraba para explicar y entender lo que sentía, lo que percibía como injusto e inadmisible, más distancia se instalaba entre nosotros (...) no se sentían conmovidos, no se sentían interpelados de la manera en la que yo buscaba y no darían conmigo la pelea que percibía como imprescindible.
Raquel Gutíerrez Aguilar
Desandar el laberinto
