20.9.07

Ciertas cosas


¿Será que en el fondo amamos el inefable sitio que ofrece la ausencia para reconstruir la desconocida intimidad de un cuerpo que se volverá difuso?
O quizá sea el irreprochable deseo de sentirse vivo ante la insuficiente calma que engañosamente ofrecen las palabras ocultas en la mirada anterior al beso.
Tal vez sólo queda abrazarse a ese otro sitio sin nombre que exige un abandono similar al de la sombra que nos precede, y al que accedemos, rara vez, mediante la palabra que se pudre entre las manos.

15.9.07

Alguien sabrá


Antes de la vigilia besaron sus párpados para intentar que las palabras no escaparan. Nada que prometerse ni decirse, silencios sin geografía trazaron certezas en un mapa que no lleva a ningún sitio. La tierra como único ejemplo. Sin motivo de pregunta, la respiración marca el abismo bajo la mano que se desliza sobre un vientre. Ni olvido ni ausencia, otra manera de tatuarse un nombre discreto bajo la piel. Espera compartida de un secreto o una palabra que escape a la mirada y se aloje entre los labios.