Busco el instante y ni al reconstruirlo me pertenece. El viento tras el sol sabe... sucede que uno muere sin mirar al que murió antes. ¿Cómo reclamar las esquirlas de antiguos nombres que el terco frío bajo la piel terminará borrando? Ignominia lenta que delimita un abismo de veinte centímetros.
Tocamos al fantasma que tanto temíamos. Tú le besaste la frente, yo le até las manos...
Y un salto a este abril sin habitantes, en el que te recostaste boca abajo para ocultar las uñas sucias por la tierra.
Me quedo con el abrazo difícil, con la espalda negra de otro instante y comienzo a repetir las palabras confundidas que nunca supieron de qué hablábamos.
Tocamos al fantasma que tanto temíamos. Tú le besaste la frente, yo le até las manos...
Y un salto a este abril sin habitantes, en el que te recostaste boca abajo para ocultar las uñas sucias por la tierra.
Me quedo con el abrazo difícil, con la espalda negra de otro instante y comienzo a repetir las palabras confundidas que nunca supieron de qué hablábamos.