y recupera allí todos los viajes
que dibujó el pasado
y también los que nunca se hicieron.
Entonces descubrimos que otro viaje
hecho con pasos de todos los demás
se fue gestando subrepticiamente
y nos lleva poco a poco
a un lugar al que nunca partimos.
Los viajes hechos y los viajes no hechos
son tan solo el pretexto y la matriz
de un viaje sin fatiga ni llegada
que reinventa a cada instante a su viajero
y también su camino y su meta.
Roberto Juarroz
Decimocuarta poesía vertical
(Ya sé, pero el viejo se aparece)